sábado, 24 de diciembre de 2016

Freiheit

Fue el proceso más largo, no tan difícil como esperaba, pero largo realmente. 1484 días te pensé, diciembre me llevaba y me traía de vuelta a ti, pero ya ves, todo tiene un final y nuestro final llegó. No fue 365 días atrás, no, fue hace un par de días cuando la confusión me acribilló la mente o el corazón, aún no lo sé. Pero hay algo que sí sé, agradezco la negativa, la deseaba infinitamente y te preguntarás por qué te insistía tanto en retornar al punto de partida, pues es muy simple: quería comprobar que lo que deseaba coincidía con el destino y este era el primer paso.
No, no insistía porque te quería de vuelta, insistía porque quería ser libre, porque necesitaba volver para poder avanzar, aunque suene bastante paradójico. Me liberé de ti, de un amor que no existía más, de una relación idealizada en su máxima expresión, de una vida que yo elucubré en mi mente, una vida que jamás existió. Sí, yo me quedé con los buenos recuerdos, pero con cada una de tus palabras lo único que conseguiste fue destruir todo lo que quedaba en mí por ti, recuerdos, cariño, me hiciste entender que nada fue cierto y por todo eso te digo gracias. Este fue el último regalo que tenías para mí, la libertad y ciertamente fue el mejor de todos. El último abrazo fue el segundo mejor porque finalmente entendí (y acepté) que nada sentía ya por ti, que mientras te abrazaba anhelaba que me envolvieran otros brazos, Dios sabe cuánto lo deseaba. Quería ser libre para él, como sé que él quiere ser libre para mí, y no importa el tiempo que deba esperar, estas cosas del amor tardan, ahora lo sé.
No puedo no sonreír hoy, sonrío porque diciembre siempre me trae algo y esta complicidad que tenemos me hace creer en nuevos comienzos, nuevas esperanzas. La única diferencia es que no vives en mi memoria, destruiste tu lugar, no te guardo, se me va desvaneciendo tu mirada, tus abrazos, tus besos, tus palabras del corazón y no duele, es aceptar la muerte, tu muerte, con el sosiego que trae el tiempo, en silencio sin protestar y con el alivio que conlleva soltar. Hoy culminó el proceso y no volver es una realidad, la más hermosa.

Realmente ya no tengo nada más que decir o pensar acerca de ti y simplemente te digo adiós de la única manera que podría decírtelo: live forever.



We're all part of the masterplan

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